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¿Qué hacemos?
SEMANA MUNDIAL DE LACTANCIA MATERNA
Semana Mundial de la Lactancia Materna 2002
LACTANCIA MATERNA:
Madres saludables, bebés saludables
La
lactancia materna, como está ampliamente reconocido, es un medio de
protección, promoción y apoyo a la salud de lactantes y niños pequeños 1.
La leche materna asegura un óptimo crecimiento y desarrollo del cerebro de
los bebés2, de su sistema inmunológico y fisiológico en general. Es un
factor vital para prevenir enfermedades comunes, especialmente la diarrea,
infecciones del tracto respiratorio (incluso la neumonía), del tracto
urinario y del oído. El acto de amamantar secreta hormonas de crecimiento,
promueve el desarrollo oral saludable y establece una relación de
confianza entre la madre y su bebé. La lactancia materna exclusiva3
durante los primeros seis meses de vida reduce el riesgo de enfermedades
provocadas por el ambiente, la malnutrición, la sensibilidad a algunos
alimentos y las alergias.
La
lactancia materna también ofrece beneficios definitivos para las madres.
Es una continuación fundamental y fisiológica del embarazo y del parto.
Por lo tanto, comenzar la lactancia materna exclusiva inmediatamente
después del parto reduce el riesgo de sangrados excesivos post-parto y de
anemia. Una vez que la madre y su bebé aprenden a amamantar fácilmente, la
lactancia puede reducir el estrés de la madre al tener hijos4 saludables y
bien nutridos. La lactancia materna exclusiva durante los seis primeros
meses de vida ahorra a la madre dinero, energía y tiempo: no hay nada que
comprar, preparar y limpiar. La lactancia materna exclusiva también ayuda
al sistema inmunológico de la madre, retrasa un nuevo embarazo y reduce
las necesidades de insulina en madres diabéticas. A largo plazo, la
lactancia materna ayuda a proteger a las madres del cáncer de pecho y de
ovarios y de la fragilidad ósea.
A
menudo, las necesidades y deseos de las madres no se reconocen ni se
apoyan. Su salud física y emocional, su nivel de educación, la ayuda que
reciben de otros y su situación económica y doméstica influyen sobre las
prácticas de lactancia materna y las formas de crianza de sus hijos. En
particular, la experiencia vivida durante el embarazo y el parto afectan
grandemente la manera en que se inicia la lactancia materna y la forma en
que ésta continúa.
Este año, la Semana Mundial de Lactancia Materna
busca subrayar la urgente necesidad de proteger, promover y apoyar la
salud y bienestar de las madres, así como también proteger, promover y
apoyar la salud y bienestar de sus bebés, a través de la lactancia
materna.
Las
metas de la SMLM 2002 son:
- Reestablecer la lactancia
materna como parte integral del ciclo reproductivo y de salud de las
mujeres.
- Forjar la conciencia del
derecho de las mujeres a prácticas departo humanistas y no
interventivas.
- Promover la Iniciativa
Mundial de Apoyo a las Madres (GIMS) para que la lactancia materna sea
una forma de fortalecer el apoyo a las
madres.
Madres saludables
La
salud es un derecho humano fundamental reconocido internacionalmente. Los
derechos de las mujeres y de las niñas a alcanzar los mayores estándares
posibles de salud, incluyen el derecho a la información médica completa y
confiable; a tomar decisiones informadas y claramente consentidas con
respecto al cuidado de la salud, la reproducción y la alimentación
infantil; a la privacidad y confidencialidad; y a condiciones seguras de
trabajo y ambientales. Estos derechos son reiterados por numerosos
documentos nacionales e internacionales, comenzando con la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y con la Convención Internacional sobre
la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las
Mujeres.
Las
mujeres saludables tienen más opciones de tener bebés saludables. Aún así,
las mujeres que no están en condiciones óptimas de salud, pueden quedar
embarazadas, tener bebés saludables y amamantar exitosamente. ¡Ésta es una
muestra de la maravillosa capacidad y adaptabilidad del cuerpo femenino!
Mientras que todas las madres necesitan apoyo para cuidarse a sí mismas y
a sus familias, las madres que amamantan deben recibir apoyo extra para
mantener y para promover su propia salud y para dar a otros el regalo de
la vida y de la lactancia materna.
Factores que contribuyen a la salud de las madres:
- Dieta con proteínas, calorías,
vitaminas y minerales apropiados para apoyar la salud general de la
madre, bajar el nivel de riesgo de enfermedad, de dar a luz bebés
prematuros o de bajo peso al nacer y para asegurar la recuperación y el
amamantamiento. .
- Acceso a servicios de salud para
asegurar el bienestar general, cuidado prenatal, tratamiento preventivo
de enfermedades y para emergencias médicas.
- Condiciones de trabajo y de vida
seguras y saludables.
- Limitación en el consumo de alcohol,
tabaco y otras drogas
adictivas.
- Cuidado durante el embarazo, parto y
post-parto, basado en evidencia; higiénico, respetuoso, culturalmente
apropiado y centrado en la familia.
Información veraz y apoyo a la
lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y
posterior introducción de alimentos complementarios, preferiblemente
caseros, mientras se mantiene la lactancia materna hasta los dos años y
más.
- Posibilidad para espaciar los
embarazos, preferiblemente a través de la lactancia materna exclusiva
durante los seis primeros meses; conciencia del retorno a la fertilidad
y de otros métodos de planificación familiar.
- Red
de apoyo e información por parte de amistades y familia.
Conciencia
de que existen intereses económicos y comerciales que ejercen presión
sobre las madres durante el embarazo, el parto y la lactancia
materna.
Embarazo y lactancia materna
Durante
su embarazo, el cuerpo de la mujer anida un bebé y se prepara para
nutrirle. El tejido mamario se multiplican, se almacena grasa adicional,
aumenta el metabolismo de vitaminas y minerales y aparecen las hormonas de
la lactancia. Durante la semana 16 de gestación, se produce el calostro y
los pechos se preparan para producir la leche.
Toda mujer embarazada
debe tener el derecho a la atención básica para proteger su salud personal
y su nutrición, y para darle seguimiento a cualquier eventual
complicación. Esta atención debe incluir información objetiva y basada en
hechos sobre:
- Aspectos físicos y emocionales del
parto normal y el amamantamiento.
Métodos sin drogas para enfrentar
problemas durante el embarazo y labor de parto.
- Conocimiento y respuesta frente a
complicaciones inesperadas.
Importancia del calostro y de la
lactancia materna temprana.
- Habilidades innatas del bebé al
nacer.
- Técnicas para la lactancia materna
efectiva y para enfrentar las
dificultades.
Las
mejores prácticas para un parto normal
Toda
mujer en labor de parto, independientemente del lugar, debe
tener:
- Acceso a un cuidado sensitivo y que
responda a las creencias específicas, valores y costumbres de la
cultura, grupo étnico y religión de la madre.
- Posibilidad de
acompañamiento durante el parto, por la persona de su elección, para
ofrecer apoyo emocional y físico durante el parto y el
nacimiento.
- Libertad para caminar,
moverse y escoger la posición durante la labor de parto y el parto mismo
(a no ser que exista una restricción específica necesaria para evitar
una complicación). El uso de la posición de espaldas con las piernas
elevadas no es recomendable.
- Cuidado que minimice las
rutinas y procedimientos no basados en evidencia científica (por
ejemplo, nada de alimento vía oral, ruptura de membranas, goteo
intravenoso, monitoreo electrónico de rutina, enema,
afeitar).
- Atención que minimice los
procedimientos invasívos como la ruptura de membranas,
episiotomía.
- Atención por personal
entrenado en métodos de alivio del dolor no basados en drogas y que no
promueva el uso de analgésicos o drogas anestésicas, a no ser que sean
requeridas por condición médica.
Los establecimientos
de salud con servidos parto deben tener:
- Políticas que estimulen a la
madre y a su familia a estar en contacto directo con el recién nacido
-incluyendo recién nacidos enfermos y prematuros, lactantes con
problemas congénitos-, a tocarse, a abrazarse, a amamantar en la medida
de lo posible
- Políticas claramente
definidas y procedimientos para: colaboración y consulta permanente
durante el período peri-natal con otros servicios de maternidad, incluso
con la institución inicial a la cual la madre acudió, en caso de que
haya sido transferida a otro establecimiento; vincular a la
madre y
su bebé con recursos comunitarios apropiados, incluyendo el seguimiento
pre y post natal y el apoyo a la lactancia
materna.
- Políticas favorables para
las madres y sus bebés (como se describen anteriormente) y personal
capacitado en la comprensión de que la salud y el bienestar de la madre,
su feto, su recién nacido, y la iniciación exitosa de la lactancia
materna son partes del cuidado continuo.
Nacimiento
En todas las
culturas, la labor de parto y el nacimiento son momentos definitivos en la
vida de la mujer. Meses de planificación y de sueños culminan finalmente
en la realidad. Cuando una madre puede dar a luz en un ambiente seguro, de
apoyo y respetuoso, con interferencia mínima, ella y su bebé tendrán la
oportunidad de interactuar y prepararse para la lactancia
materna.
Un embarazo, un parto
y una lactancia materna normales son experiencias interdependientes. Las
prácticas basadas en la experiencia pueden hacer que el parto sea normal y
pueden empoderar a la mujer para tomar sus propias decisiones sobre el
cuidado que ella y su bebé deben recibir (ver página anterior como ejemplo
de mejores prácticas para un parto normal).
Desafortunadamente,
la habilidad fundamental de las mujeres para dar a luz, recibe poco apoyo
y, a veces, es socavada. Muchas mujeres no reciben información objetiva ni
un apoyo adecuado a la hora del parto y para iniciar la lactancia materna.
Muchas veces, no se estimula a la madre para que participe en la toma de
decisiones sobre su propio cuidado. De hecho, muchas veces se la incita a
aceptar pasivamente las 'prácticas rutinarias' en lugar de aquellas
basadas en evidencia.
Además, la diferencia
en los niveles de atención de la madre a la hora del parto en distintas
partes del mundo es enorme. Por un lado, muchas mujeres en áreas pobres
dan a luz en condiciones sin higiene y sin apoyo durante el parto. En
estas situaciones, iniciar la lactancia materna inmediatamente después del
parto puede ser vital para reducir los sangrados y para mantener la
temperatura del bebé; pero muchas veces, este inicio se obstaculiza o se
retarda porque se da al bebé tés y otros fluidos y no se le da el
calostro.
Por otro lado, las mujeres que dan a luz en áreas con más
recursos, a menudo se ven inundadas con tecnologías médicas y con cuidados
especializados que promueven el uso innecesario y excesivo de prácticas
interventivas a la hora del parto. En 1997, un documento técnico de la
Organización Mundial de la Salud sobre atención en partos normales,
ofreció una análisis fundado en la evidencia de prácticas y procedimientos
durante el parto. Las recomendaciones sobre las prácticas que deben ser
promovidas, eliminadas o utilizadas más generalmente, reiteran lo
expresado en el capítulo anterior.
A pesar de estas
recomendaciones, persisten muchas prácticas dañinas, ineficientes e
inapropiadas. A menudo, son prácticas que se 'venden' agresivamente para
convencer a las madres y al personal de la salud de que son 'convenientes'
y 'libres de dolor', sin ofrecer información clara sobre su impacto en el
parto, en la lactancia materna y en el cuidado infantil. En particular,
muchas drogas narcóticas y anestésicas, que se suministran a las madres
durante la labor de parto, pueden retardar el nacimiento y aumentar los
riesgos de procedimientos invasívos y costosos. Estas drogas muchas veces
llegan al feto y pueden afectar la habilidad del recién nacido para
respirar, succionar, tragar y por lo tanto, amamantar
efectivamente.
Lactancia materna inmediatamente después del
parto
Los bebés nacen con
la habilidad innata para encontrar el pecho, ligarse a éste y alimentarse.
Cuando se le permite contacto piel a piel con la madre, el bebé se
mantiene caliente y puede regular mejor la respiración y el pulso
cardíaco. La lactancia materna en los minutos que siguen al parto puede
ayudar a la expulsión de la placenta, reduce los sangrados y refuerza los
lazos emocionales entre la madre y su bebé. Si no se les molesta, los
bebés pueden permanecer en un estado activo y de alerta, entre cuarenta
minutos a dos horas después del parto, antes de caer en un sueño
profundo.
Así como durante el
parto, muchas prácticas inmediatamente después de éste interfieren con el
establecimiento de una temprana lactancia materna. Los procedimientos que
invaden la nariz, la boca y la garganta de los recién nacidos pueden
afectar sus delicadas membranas, entorpecer los reflejos tempranos de
succión y crear aversión al estímulo oral. Quitar al bebé del pecho de la
madre para medirle, inocularle y bañarle puede afectar su estado de
alerta. Las gotas que se le ponen en los ojos, antes de que haga contacto
visual con su madre y amamante, pueden entorpecer el contacto visual tan
vital para el apego mutuo madre-bebé.
Las mejores prácticas
para el nacimiento son los '10 Pasos para una Lactancia Materna Exitosa'.
Éstos constituyen la esencia de la Iniciativa Hospitales Amigos del Niño
(IHAN). Al mantener el alojamiento conjunto de la madre y su bebé en un
ambiente de apoyo y con mínima interferencia, se estimula y protege el
inicio de la lactancia materna exclusiva. Si la experiencia del parto no
fue la ideal, los 10 Pasos pueden ayudar al apego de la madre con su bebé
y enfatizar el apoyo a la lactancia materna por parte de un personal
capacitado, consultoras en lactancia materna, personal de enfermería y
médico y consejería en lactancia. Este apoyo puede reforzar la propia
determinación de la madre y su motivación a amamantar. Para más
información sobre la IHAN, visite el sitio web del UNICEF en
http://www.unicef.org/bfhi
Apoyo a la salud materna
Una vez que se
inicia la lactancia materna, las madres necesitan recibir apoyo continuo
para mantener su salud física y emocional. Las visitas frecuentes al
hogar, por parte del personal de salud voluntario y capacitado, pueden
ofrecer un chequeo periódico sobre el estado de salud de la madre y su
bebé; pueden indicar el progreso de la lactancia materna y ofrecer un
ambiente amigable e informado. Los grupos de apoyo entre madres son una
actividad social, de apoyo y un modelo a seguir. La asistencia y cuidado
extra por parte de la familia ayudan a la madre a ajustarse gradualmente a
sus nuevas responsabilidades.
Las madres también
necesitan:
- Servicios de salud para
ellas y sus hijos.
- Reforzamiento continuo de la
confianza y apoyo para mantener la lactancia materna exclusiva durante
los primeros seis meses y para continuar la lactancia cuando se
introducen los alimentos complementarios
apropiados.
- Políticas en los lugares de
trabajo que faciliten el amamantamiento, respetando como mínimo las
disposiciones de la Convención OIT N 0.183 sobre Protección a la
Maternidad.
- Información y asistencia en.
planificación familiar que sea compatible con la lactancia materna, como
por ejemplo, el método MELA (amenorrea por lactancia); acceso a otros métodos de espaciamiento de
embarazos una vez que la mujer recupera su estado de
fertilidad.
- Alimentos caseros que
contengan proteínas, calorías, vitaminas y minerales apropiados para las
madres y alimentos complementarios para sus hijos después de los seis
meses de vida.
La Iniciativa Mundial de Apoyo a las Madres (GIMS)
para la Lactancia Materna
GIMS
para la Lactancia Materna es una iniciativa mundial coordinada por el
Grupo de Trabajo WABA de Apoyo a las Madres. Busca mejorar el ambiente de
estímulo para que las madres inicien y mantengan la lactancia materna.
Este respaldo generalmente incluye información veraz y oportuna, prácticas
de parto humanistas, consejos, reafirmación, seguridad, asistencia
práctica y otras orientaciones adecuadas.
Las mujeres necesitan el
apoyo de profesionales de la salud, empleado res, amistades, familia y
comunidad. Se deben crear condiciones especiales durante el embarazo, el
parto y la lactancia para que la mujer pueda criar hijos saludables a
término y dar a luz en compañía de quienes ella ha seleccionado para
Compartir esta experiencia. Las mujeres asalariadas deben recibir apoyo
para practicar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis
meses y continuar la lactancia después de que se introducen los alimentos
complementarios.
Para más información sobre GIMS contacte la Secretaría de
WABA
¡Lactancia materna para la salud
infantil!
- La lactancia materna exclusiva cubre todas las
necesidades nutricionales del bebé durante los seis primeros meses de
vida. La lactancia materna continúa dando una contribución significativa
para la salud emocional y la nutrición infantil hasta los dos años y más
allá.
- Los bebés amamantados tienen sistemas
inmunológicos más fuertes que los que reciben
biberón.
- Los ácidos grasos especiales de la leche materna
aumentan los coeficientes intelectuales (IQs) y la agudeza
visual.
- La investigación muestra que si todos los bebés
son amamantados se podría salvar la vida de un millón y medio de bebés
que mueren cada año por enfermedades como la diarrea y la
neumonía.
IDEAS
PARA LA ACCION
Para
promover la salud de las mujeres:
- Establecer y/o promover programas
que mejoren la salud física y emocional de las niñas y las mujeres,
incluyendo la nutrición de calidad, el evitar o cesar de fumar, la
actividad física, la educación formal y la planificación
familiar.
- Ayudar a las mujeres con
enfermedades crónicas como tuberculosis, hepatitis C, VIH, y adicción a
las drogas a recibir atención humanista.
- Organizar un seminario sobre "las
mejores prácticas" de embarazo, parto, lactancia materna y salud de la
mujer para las familias, el personal de salud, el personal de seguros y
gobiernos, autoridades y políticos.
- Recoger información sobre las
insuficiencias, la idoneidad y la superioridad de la lactancia materna y
sobre la protección, promoción y apoyo a la salud de las mujeres en su
comunidad. Esto puede incluir clínicas de salud, lugares de trabajo,
hospitales y agrupaciones comunitarias.
- Premiar a quienes desarrollan las
mejores prácticas.
Para
promover prácticas de parto humanistas y
apropiadas:
- Recoja información sobre la salud
perinatal de las mujeres, en su propia comunidad y en el país:
-
Principales obstáculos para un embarazo saludable.
- Aspectos
importantes de experiencias de parto seguro e
informado.
- Organice a las familias en su
comunidad para que demanden
mejoras en los sistemas de
maternidad:
- Acceso a cuidado de la salud y a servicios sociales.
Educación sobre el parto basada en información práctica sobre cómo
desarrollar la labor de parto.
- Clases para las nuevas madres y sus
acompañantes sobre cuidado infantil y lactancia materna.
- Mejores
estilos de vida saludable para la familia. Métodos de espaciamiento de
embarazos, efectivos y aceptables.
- Pregunte a los hospitales locales y
al personal de salud a respecto de los servicios de calidad prenatales,
de parto y post-parto. Sugiera cambios que puedan humanizar la atención
materno infantil, mejorar la satisfacción de las pacientes y ahorrar
dinero y recursos. (Para eso, puede Ud. referirse a la publicación "Care
in Normal Birth and Evidence-Based Guidelines for Breastfeeding
Management During the First Fourteen Days".)
- Promueva programas de capacitación
para quienes atiendan los partos, parteras y otros recursos humanos de
apoyo al parto.
- Analice los estándares de salud, las
políticas y leyes concernientes al parto y al cuidado del recién nacido
y, de ser necesario, proponga actualizados; colabore con el personal de
salud, con legisladores y con funcionarios para cambiar los
procedimientos y las normas de parto y post-parto que interfieren con el
apego precoz de la madre y su bebé y con la lactancia
materna.
Para
promover la lactancia materna:
- Incluya la lactancia materna como un
gran componente de las iniciativas de maternidad segura y de otros
programas materno-infantiles locales, regionales y
nacionales.
- Ofrezca y promueva clases de apoyo a
la lactancia materna y programas de extensión
comunitarios.
- Forme comités de apoyo a la
lactancia materna y grupos coordinadores locales, regionales y
nacionales.
- Fortalezca la Iniciativa Hospitales
Amigos del Niño (IHAN):
- Impulse a los hospitales para que se
conviertan en Amigos del Niño.
- Ayude a los hospitales que ya tienen
certificado de Amigos del Niño a mantener su calidad y sus prácticas
basadas en evidencia.
- Amplíe los criterios de la IHAN para que
incluyan prácticas de nacimiento y cuidados específicos para las madres
con VIH.
- Dé
su apoyo al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la
Leche Materna y las resoluciones subsiguientes de la Asamblea Mundial de
la Salud sobre alimentación infantil:
- Exija a los gobiernos y
administraciones de hospitales que apliquen el Código y elaboren leyes,
reglamentos y acuerdos contractuales acordes con él.
- Explique a sus
colegas y comunidades el Código, lo que es una violación del Código y
cómo esto impacta a las familias en su comunidad. Exija que se respete
el Código.
Para
fomentar un ambiente de apoyo a las madres:
- Averigüe los recursos locales y
servicios para la atención postnatal médica y social que ya existen,
tales como visitas al hogar, programas alimentarios, planificación
familiar y apoyo madre a madre.
- Divulgue esta información a colegas
y madres.
- Estimule la creación y el
mantenimiento de grupos de apoyo madre a madre.
- Presione a las autoridades para que
se ponga en práctica la nueva Convención OIT No.183 de Protección a la
Maternidad y la Recomendación No.95 y luche para que los empleadores
apliquen sus disposiciones voluntariamente. Para ideas específicas de
acción, visite la página web de WABA sobre la campaña OIT:
http://www.waba.org.br/actilo.htm
- Conozca y defienda las leyes y
políticas de protección a la maternidad y las condiciones de trabajo en
el sector formal e informal.
- Averigüe los recursos y servicios de
guardería de niños en los lugares de trabajo.
- Adhiera a la iniciativa GIMS y actúe
localmente.
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